miércoles, marzo 12, 2008

Inseguridad vial - los carteles de velocidad en las rutas

Ayer volví de la costa atlántica prestando mucha atención a los carteles de velocidades máximas. Realmente son ridículos, y a mi modo de ver, son la principal causa de los accidentes de tránsito en rutas.

Ahora el tema está de moda por el micro de "El Rápido Argentino" que fue embestido por el tren en la ruta 63 en Dolores. El año pasado me quedé 40 minutos esperando que subiera, no pasaba ningún tren, no había policía y era de noche, asique todos los conductores fuimos decidiendo pasar con la barrera baja, porque no había nunguna alternativa razonable.

El problema que planteo es el siguiente: en una sociedad que vive corriendo, y que trata de despejarse yendo a la costa atlántica argentina, que no es gran cosa pero queda cerca, ¿podemos darnos el lujo de tener carteles tan imbéciles de indicaciones de velocidades máximas? voy a explicarme puntualmente con ejemplos:
-Nuevo tramo con puentes en la zona de ruta 36 (km 50 aprox.): aquí se hizo una nueva obra de 2 kms, para la que trabajaron 3 años (si señores, estamos en Argentina). De la mano que va hacia Mar del Plata, quedó un cartel de "Máxima 60, hombres trabajando". Treinta metros adelante, se encuentra un cartel de "Máxima 130". Me parece ridículo, inaceptable.
-Velocidad máxima 60 kmh en todos los pueblos: salvo Lezama, el cual no tiene puentes y la ruta realmente se encuentra dentro del pueblo, no se justifica esta velocidad ridícula. Sin embargo, traté de cumplirla a rajatabla, y vi como se me acercaron peligrosamente micros, camiones y autos particulares, por lo que no tuve más opción que subir a 70 kmh en la mayoría de los casos. Algún imbécil de algún gobierno pedorro de turno se creyó que por poner menos velocidad la gente iba a ir más despacio. El tema es que nadie cree lo ridículo e increíble, por lo que el promedio de velocidad es, con suerte, de 100 kmh en estas zonas. Mi hipótesis es que si la mínima fuera 80 kmh, lograríamos bajar la velocidad promedio a 90. Creo que se podría probar esta iniciativa en algún pueblo del camino de la ruta 2.
-Falta de avisos para volver a la velocidad normal (120/130): luego de los descensos imposibles hasta 60, en la mayoría de los casos no se encuentran los carteles de reestablecimiento del máximo en 120 o 130. Otra mala decisión de gobernantes imbéciles: se creen que si no informan la máxima velocidad la gente va a circular a 60 kmh durante largos trayectos.
-Rápidos descensos de 120/130 a 60: no es razonable descender 60 kmh en 100 metros como imponen la mayoría de los carteles. Muchas veces ocasiona choques en cadena cuando el de adelante trata de cumplir con las señales estúpidas como éstas.

Todo esto hace que no haya respeto hacia esta suma de estupideces, que sumadas a la imprudencia generalizada, hacen de la Argentina uno de los países con mayores tasas de crecimiento de accidentes de tránsito en el siglo XXI.